Alba Zevon atrapa al villano y es atada y vengada
Alba Zevon – Ultragirl atrapada espiando
UltraGirl (Alba Zevon) persigue a un hombre que pretende destruir el mundo con armas y códigos nucleares robados. Vestida discretamente con una falda ceñida, camisa blanca impecable, tacones altos y medias, por fin ha localizado al hombre. Al entrar a su habitación, siente que la suerte está de su lado ya que el hombre no está por ningún lado. Sin embargo, su laptop está a la vista y UltraGirl descifra el código rápidamente. Un poco demasiado confiada en su descubrimiento, no nota al hombre hasta que sus manos la rodean y le tapan la boca con fuerza. Pero el negocio siempre viene antes del placer, y el hombre mueve a la chica indefensa hacia una silla. Cuando se recupera, lucha contra él, pero no puede evitar que le tape la boca con tiras de cinta, le abra la camisa y le palpee los grandes senos antes de trasladarla al armario para su custodia, con las muñecas atadas detrás y elevadas hacia el aire. Lucha contra su atadura, logrando finalmente liberar sus brazos, y salta por la habitación en busca de libertad. Al darse cuenta de que ha llegado el momento de usar su identidad secreta, se transforma en Ultragirl y confronta al villano. Por desgracia para ella, él está preparado para ella, usando un dispositivo sónico que la paraliza. Mientras se jacta del giro de los eventos, activa otra función del dispositivo, y ella se desploma en el suelo. ¡El hombre la ata con correas de cuero ajustadas! Completamente indefensa, no puede impedir que le introduzca un enorme tapabocas rojo en la boca, que aprieta brutalmente, hundiendo el silenciador de goma en su boca que protesta. Para empeorar las cosas, la ata en hogtie y añade más correas a su cuerpo indefenso, transformándola en un paquete que apenas puede moverse. Ahora aterrorizada, lucha lo mejor que puede, pero las correas están dolorosamente apretadas, ¡y la huida es imposible! Cuando el hombre regresa, con la laptop en mano, informa a la heroína indefensa que lo acompañará para convertirse en su nuevo juguete, y le pone una venda de cuero sobre los ojos. Ahora muda y ciega, maúlla contra el tapabocas, lamentando esta misión en particular.