Amanda atada y amordazada en lujo – pesadilla de escape
Amanda amordazada múltiples veces y luchando
Amanda disfrutaba de un fin de semana increíble, explorando la ciudad y relajándose en un hotel de lujo. Todo era tan perfecto que decidió quedarse más tiempo, llamando a su esposo para decirle que no llegaría a casa hasta mucho más tarde y que no se preocupara. Pero, claro, nada era como parecía. En realidad, Amanda había sido obligada a hacer esa llamada por el hombre que la tenía firmemente atada para saquear su habitación. Una vez hecha la llamada, solo quedaba una cosa por hacer: asegurarse de que no pudiera alertar a nadie mientras escapaba.
El ladrón comenzó metiéndole un paño gigante en la boca, y luego usó una mordaza de separador para mantenerlo en su lugar. Su voz ya estaba casi inaudible, pero el hombre era meticuloso. Le colocó DOS mordazas OTM sobre el relleno y la mordaza de separador, apretándolas fuerte y empujando el paño aún más adentro de su boca. Ahora, seguro de que nadie la escucharía suplicando ayuda, continuó con sus actividades mientras la rubia atada forcejeaba y gemía, sus ataduras asegurándose de que no pudiera escapar. Mientras se retorcía en su ropa interior, liguero y medias, comprendió que su única esperanza era usar el teléfono para pedir ayuda.
Con gran dificultad, logró quitar el auricular del teléfono con los pies y, usando los dedos de los pies, marcó la recepción. Desafortunadamente, antes de que contestaran, el ladrón regresó. Furioso por sus intentos de arruinar sus planes, le ató OTRO paño enorme y extremadamente apretado sobre su boca ya super amordazada. Ahora, apenas capaz de emitir un sonido, la dejó atada e indefensa, con la única esperanza de que el personal del hotel la encontrara. Por supuesto, el letrero de ‘No molestar’ colgado en la puerta retrasaría ese descubrimiento por MUCHO tiempo.



