Atada a la silla: sumisión y anticipación
Video personalizado de puta en burdel tailandés Parte 2 de 2. Después de mostrar mis habilidades de garganta profunda a la madame tailandesa, este hombre misterioso, que resulta ser Rick, me arrebata el dildo y procede a atarme a una silla para mantenerme cautiva hasta que reciba luz verde desde Tailandia. Atando mis codos fuertemente detrás de mí, mis piernas a cada lado de la silla y una cuerda en el coño a las vigas de soporte del cobertizo, me mete ese estúpido dildo de nuevo en la boca y me dice que debo mantenerlo en su lugar mientras él prepara las cosas y si lo dejo caer, me azotará. Atada a la silla con una polla en la boca, me deja así por un buen rato hasta que vuelve a burlarse de lo rico que se va a volver después de deshacerse de mí. Me quita de la silla y sigue y sigue sobre lo miserable que hice su vida con mi actitud de perra y lo absolutamente impaciente que está por enviarme como un juguete sexual. Cabreado y amargado, decide ponerme en una posición más estricta para castigarme por mi actitud. Agarra otro par de medias y me tapa la boca, luego tira otro par de mallas sobre mi cabeza y me ata de pies y manos en el suelo. Me deja allí por unos buenos 20-25 minutos mientras se prepara para enviarme en una caja a Tailandia. Rick piensa que esto es el final, pero lo que no sabe es que la venganza es una perra. HD 720×480