Atada en Silencio: La Esposa Desesperada por Callar a su Marido
Yogui Atada como una Momia
No hay nada que a Dakkota le guste más que una buena sesión de yoga. Al menos, así era hasta que su marido empezó a bombardearla con preguntas irritantes sobre ello. Desesperada por callarlo, Dakkota acepta probar una nueva técnica de yoga que su marido ha escuchado, con la condición de que la deje en paz después. Antes de que se dé cuenta, se encuentra completamente inmovilizada en una posición de yoga única, envuelta en capas y capas de cinta adhesiva. Incapaz de moverse, solo puede retorcerse levemente mientras protesta. Pero su marido no se detiene: le cubre la cabeza con cinta médica, sumiéndola en una oscuridad total. Ahora, sin poder ver, oír ni hablar, la hermosa rubia se da cuenta, horrorizada, de que su marido ha cumplido su promesa: está sola, atada, amordazada e indefensa, y seguirá así hasta que él decida volver, cuando sea que eso pase.