Atada para Correrme: El Viaje de Ayla al Placer Forzado
Terapia de Orgásmos de Ayla
La preciosa rubia Ayla tiene un problema: no llega al clímax desde hace tiempo, así que acude a un terapeuta para solucionarlo. Sus métodos son poco convencionales, y pronto se encuentra encadenada a una cama en sujetador y bragas, con una enorme mordaza roja en la boca. Mientras forcejea aterrada, el terapeuta regresa con la solución: ¡un potente vibrador! Él cree que si su cuerpo aprende a correrse contra su voluntad, su problema desaparecerá para siempre. El vibrador se enciende y se coloca entre las piernas de la chica, que se debate y protesta. Pronto, los orgasmos la invaden una y otra vez, incapaces de detenerse, llevándola al límite sin parar. El terapeuta, satisfecho con el progreso de Ayla, le dice a la exhausta chica que la sesión ha terminado. Pero su alivio se convierte en pánico al enterarse de que necesitará muchas más sesiones y que, para evitar recaer, permanecerá atada y amordazada a la cama hasta que él la declare curada.