Atada por el Deseo: Luna en Cadenas y Sometida
La arrogante esposa Luna arrastra a su maridito torpe, Chester, al antro. La muy zorra no para de quejarse y maldecirlo por ser un inútil con las cuerdas. A ella le encanta que la aten con cuerdas para follar, pero su maridito no tiene ni idea de cómo atarla bien. Se le escapa de todas sus patéticas tentativas y quiere que aprenda a atarla como Dios manda. Así que contrata al Cazador para que le enseñe unas técnicas básicas. El Cazador empieza con un nudo simple en los codos, ya que Luna es muy flexible. Chester observa mientras su mujer lo humilla y lo insulta mientras le atan los codos. Luego le atan las muñecas con fuerza detrás de la espalda, fusionando sus antebrazos. Luna se gira para mostrarle a su marido cómo es el bondage de verdad. Piensa que la lección ha terminado, pero el Cazador le ordena que vaya a la mesa a buscar más cuerda. Luna, a regañadientes, obedece, agarra un rollo largo con los dientes y se lo lleva al Cazador. Este le pregunta a Chester si quiere aprender más. Ahora Luna no está tan contenta, solo quería que aprendiera unos nudos básicos, pero Chester parece estar disfrutando el espectáculo. El Cazador envuelve la cuerda larga sobre su hombro y la baja por su espalda. Luna se cabrea y se pone insoportable, maldiciendo a Chester mientras este sonríe al ver cómo el Cazador ata a su esposa arrogante cada vez más fuerte. La cuerda se pasa por entre sus muñecas atadas y luego le suben las manos alto detrás de la espalda, dejando sus codos en una postura de ala de pollo. Luna se queja y protesta, esto no era lo que había pedido. Pero el Cazador y Chester ignoran sus protestas mientras la cuerda se enrosca sobre sus tetas y se ajusta con fuerza entre sus muñecas y la espalda. Exige que la liberen de inmediato, pero el Cazador le entrega a Chester una mordaza de pelota grande y le ordena a Luna que abra la boca. Chester mete la pelota grande en la boca de su esposa para callarla de una vez. El Cazador le saca las tetas del vestido ajustado y brillante y le advierte que si sigue así, también le atará las tetas. La empujan de rodillas entre los dos hombres y el Cazador le ata la pierna derecha en posición de rana. Luego la voltean boca abajo y le atan la pierna izquierda de la misma manera. Chester sonríe al ver a su esposa sufriendo en el cruel nudo de ala de pollo y rana. Los hombres se colocan detrás de la pobre Luna, que no puede girarse para ver qué hacen. Entonces escucha el sonido de un vibrador tipo varita que se enciende. Luna se queja y protesta con la mordaza mientras Chester se agacha y comienza a estimularle el coño con el vibrador. Se retuerce en el suelo, pero apenas puede moverse. Chester encuentra otro trozo de cuerda y ata el vibrador a su coño, diciéndole que él y el Cazador se van a tomar unas copas y ver el partido. Volverán en unas horas y para entonces, tal vez su espíritu esté roto y deje de ser tan arrogante. La deja a su mujer caliente, atada e indefensa, mientras el vibrador no para de trabajar en su coño.