Atada y Amordazada: La Historia de Jamie
Jamie pierde su vuelo
Jamie amaba ser azafata. Parecía la forma perfecta de ampliar sus horizontes y ver el mundo, pero por el momento no iba a ver NADA más que su propio salón. Tras ser dominada por una pareja decidida a robar su identidad para mejorar sus operaciones de contrabando, la rubia de curvas generosas se encontró atada y amordazada con una bola, con la baba resbalando por sus labios mientras intentaba liberarse y alertar a las autoridades. Sus tacones altos se deslizaban lentamente de sus pies, permitiéndole retorcerse y arquear sus pies enfundados en medias, pero no lograba mucho más. Sus captores habían hecho UN TRABAJO EXCELENTE al inmovilizarla, y la libertad parecía imposible, ¡especialmente después de que el hombre regresara y la atara de manos y pies! Ahora, completamente indefensa, solo podía retorcerse y babear, con la blusa abierta, los zapatos perdidos y la falda subida para aumentar su humillación.