Atada y amordazada: La historia de Terra Mizu
Leggy Terra es arrastrada a la guarida por el Cazador. Con sus muñecas y codos apretadamente atados juntos detrás de su espalda con sogas, es dominada con facilidad y colocada sobre su mesa con el culo al aire. Una mordaza de hendidura ajustada le cierra la boca, ahogando sus gemidos, quejidos y gritos de ayuda. Él cruza sus tobillos con botas y los ata fuerte, luego la sube a la mesa. Una soga se enrolla alrededor de su estrecha cintura, se baja entre sus piernas y se entierra en su ropa interior. El extremo de la soga entre las piernas se ata a sus muñecas fuertemente atadas, inmovilizando sus manos contra su trasero. La sienta para envolver sogas alrededor de su pecho, hombros y tetas, fusionando sus brazos a la espalda. Terra es colocada de nuevo sobre su vientre y la soga de sus hombros se baja hasta sus tobillos cruzados y atados con botas. Gruñe y grita en su mordaza mientras él la levanta en una estricta atadura de manos y pies. La provocan y burlan antes de dejarla sola para forcejear en el cruel y apretado amarre. Apenas puede moverse con las manos pegadas al culo, sin manera de buscar nudos con sus dedos para intentar escapar. Está completamente indefensa y solo puede soportar las sogas ajustadas hasta el regreso del Cazador.