Atada y provocada: El emocionante viaje de Claire al bondage
Claire vs. su incomodidad. Era solo cuestión de tiempo antes de que la curiosidad la venciera y tuviera que probar el bondage por sí misma. La ropa, las cuerdas, las ataduras y, especialmente, las mordazas, todo parecía divertido. Como era su primera vez, quería que le ataran las manos por delante, para poder liberarse más fácilmente. Una solicitud sencilla, pero escapar no está en el menú. Los brazos de Claire están atados a sus costados con los codos sujetos. Con todos los nudos detrás de ella, puedes ver en su cara que sabe que está atrapada. Unas cuantas vueltas más y Claire está atada de pies y manos en el suelo, apenas capaz de darse la vuelta. Le recuerdo que sus manos todavía están atadas por delante; es libre de escapar cuando le convenga.