Atada y Vibrada: Liv Baila con la Magicwand
Liv vs. The Wallgasms
No había duda de mis intenciones con Liv cuando se ató el último nudo. La Magicwand la provocaba, sabiendo que estaba en mi poder encenderla y hacerla retorcerse. Liv luchó contra sus ataduras para asegurarse de que nada estaba flojo, pero fue inútil. Al encender el vibrador en bajo, sus rodillas ya empezaban a ceder. Entre las cuerdas que mantenían sus piernas abiertas y la cuerda a la cintura, no había escapatoria. Cuando se subió al máximo, Liv estaba en sobrecarga sensorial, pero no podía hacer nada.