Atadas con Botas: Aventura de Bondage al Aire Libre de Lexi Lane
Sin esperanza de escapar para el dúo cautivo. Mientras Nicole conduce por un camino rural, se queda sin gasolina. Al ver un tráiler móvil a lo lejos, se dirige hacia él en busca de ayuda. Al acercarse, escucha unos gritos ahogados provenientes del otro lado del tráiler. Al rodearlo, descubre a una atractiva rubia sentada en el suelo con los brazos atados detrás de un poste que sostiene el toldo. Nicole corre a ayudarla y ve que la chica, Lexi, está amordazada con un trapo viejo atado entre sus dientes. Detrás de ella, los codos de Lexi están apretados fuertemente contra el poste, y sus tobillos y rodillas, enfundados en botas, también están atados, fusionando sus piernas en una sola masa inmóvil. Nicole le quita el bozal y Lexi le suplica ayuda, advirtiéndole que el verdugo encapuchado está cerca y que se apure. Mientras Nicole intenta desatar los nudos, escucha un ruido: alguien se acerca. Lexi le pide que huya y se esconda, así que Nicole vuelve a colocarle el bozal y corre a esconderse entre unos arbustos. Desde su escondite, observa cómo el verdugo encapuchado aparece y comienza a manosear a su cautiva rubia. Nicole quiere intervenir, pero sabe que no puede con el gigante. El verdugo se va y Nicole sale de su escondite para intentar liberar a Lexi. Le quita el bozal y empieza a desatarla, pero de repente el verdugo la agarra por detrás, la arrastra hacia otro poste, le coloca los brazos detrás de él y le ata los codos con cuerdas. Lexi grita pidiendo que la suelte mientras Nicole forcejea, inerme, con sus codos apretados contra el poste. Luego, el verdugo saca una venda elástica y le coloca un bozal de hendidura a Nicole. Cansado de escuchar a Lexi, y con Nicole ya inmovilizada, el verdugo vuelve a amordazar a Lexi con el trapo. Luego, toma más cuerda y termina de atar a Nicole, dejándole las muñecas, tobillos y rodillas bien ajustados. Lexi observa, desesperada, cómo su salvadora queda brutalmente inmovilizada contra el poste. Tras dejarla sin defensa, el verdugo les dice que debe ausentarse un rato para conseguir alcohol, pero que a su regreso comenzará la fiesta y ellas serán los regalos. Tras marcharse, ambas luchan desesperadamente por liberarse, pero los nudos están demasiado ajustados. Logran quitarse los bozales y pueden comunicarse. Nicole estira las piernas hacia las manos atadas de Lexi para que esta intente desatar algún nudo. Consiguen soltar algunas ataduras de sus piernas, pero al tener los codos tan apretados entre sí, se dan cuenta de que no hay forma de escapar. Gritan y lloran de frustración y desesperanza, pidiendo ayuda a gritos.