Atadas en el Misterio: El Encuentro Surrealista de Simone
Jayda y Simone – La Trampa del Almacén
Jayda y Simone son detective privadas contratadas para investigar una infidelidad por un marido engañado. Él les da una dirección para revisar. Al llegar, el lugar parece deshabitado. Deciden separarse para cubrir más terreno, pero Simone activa un dispositivo misterioso que llena la habitación de niebla. La niebla la adormece y, al despertar, Simone se encuentra de rodillas, atada en posición de rana con cinta adhesiva, las manos esposadas alrededor de un poste y convertidas en muñones inútiles. Peor aún, está vendada con vet wrap y amordazada con pañuelos sujetos por una mordaza de hendidura. Se debate furiosamente, gritando en el espacio desierto, aterrada por no poder ver lo que ocurre.
Pronto, Jayda acude en su ayuda, pero cae en la misma trampa. El hombre la ata las manos a la espalda con cinta en las muñecas y los codos, le une las manos y la amarra en posición de rana con más cinta. Con ambas chicas inmovilizadas, le preguntan quién es y por qué las ha hecho esto. Él se revela como un alienígena que ha adoptado forma humana. Como observador intergaláctico, durante sus misiones en la Tierra, se obsesionó con la frecuencia de escenas de damiselas atadas. Decidió crear su propia versión con sus «condiciones ideales» para presenciarlo. Pero, sin perder más tiempo explicándose, decide amordazar a ambas. Les quita los zapatos para usar sus calcetines como material de amordazamiento, asegurándolos en sus bocas con cinta de microespuma. También vendeja a Jayda con la misma cinta. Una vez finalizadas las ataduras, dice que observará cómo intentan escapar, pero que no se preocupen, ya que llamará a la policía pronto para rescatarlas… después de recolectar todos sus datos. Las chicas se debaten y retuercen, pero ¿podrán escapar?