Atrapada en Cinta: La Venganza de los Niños Diablillos
Atrapada en Cinta – El Encuentro Inolvidable de Smytten
Smytten pensó que cuidar niños sería fácil. Aceptó jugar con los pequeños demonios, pero pronto se encontró envuelta en un grueso capullo de manta, sellada desde el cuello hasta los hombros con cinta adhesiva negra apretada. Mientras se retorcía y saltaba, les gritó a los niños para que la liberaran, pero ellos tenían otros planes. Metieron su cuerpo ya envuelto en una bolsa de dormir y la sellaron DE NUEVO de la cabeza a los pies. Ahora estaba completamente indefensa y les suplicó clemencia, preguntando inocentemente qué más podrían hacerle. Lo descubrió cuando la acostaron en el sofá y le rellenaron la boca hasta reventar con un par de calzones sucios gigantes. Con estos pegados en su lugar, por fin se libraron de sus quejas. Pero seguía haciendo mucho ruido, así que los pequeños cabrones le ataron dos calcetines gruesos sobre su mordaza ya sofocante y luego enrollaron la cinta alrededor de su rostro una y otra vez. Smytten ya estaba en pánico, gritando pidiendo ayuda, pero los únicos sonidos que se escuchaban eran una serie de gruñidos y chillidos ahogados. Para humillarla un poco más, los niños le colocaron OTRO par de calzones viejos y sucios sobre la cara. Sellaron la capucha con fuerza y la dejaron allí, retorciéndose, forcejeando y furiosa, atrapada en el capullo y silenciada por la mordaza de múltiples capas y rellena hasta el límite. ¡Parece que Smytten se ganó su paga!