Atrapada en el Acto – La Lucha por la Libertad de Constance
Intrusa zorra obligada a taparse la boca con sus propias bragas y luego atarse a sí misma.
Constance, la zorra, ha sido atrapada merodeando alrededor de la casa de Hunter; él la sorprende mientras intenta colarse fuera. Ahora, viendo el cañón de su Ruger .45, levanta las manos aterrorizada mientras él la marcha hacia el sofá. Constance intenta hablar para salir del apuro, pero él no quiere oír sus excusas y le ordena quitarse las bragas. Constance se desliza sus lujuriosas bragas rojas sobre su gran culo y por sus piernas. Él le ordena hacerlas una bola y meterlas en su boca. Le lanza un rollo de cinta adhesiva y le exige que selle su gran boca con las bragas metidas dentro. Constance, temerosa, hace lo que él le dice, tapándose la boca con sus propias bragas y luego envolviendo la cinta alrededor de su cabeza, sellando su boca. Le lanza un manojo de cuerdas y le ordena atar sus tobillos botados firmemente juntos. Constance hace lo que se le ordena y envuelve las cuerdas alrededor de sus tobillos, ajustándolas firmemente. Él le ordena ponerse de rodillas y colocar sus manos detrás de la espalda. Constance se gira sobre sus rodillas con la espalda hacia Hunter, coloca sus manos detrás de la espalda y pone su cabeza en el sofá. Sus brazos son atados cruelmente juntos con sus codos rozándose y aplastados firmemente, sus antebrazos soldados como uno y sus muñecas atadas firmemente. Hunter le dice que se mantenga quieta y sale de la habitación. Pero Constance decide intentar escapar. Se esfuerza por ponerse de rodillas y se arrastra lentamente sobre ellas, centímetro a centímetro, a través de la habitación hacia la puerta. Una vez en la puerta, mira hacia arriba al pomo y al cerrojo. Con sus brazos soldados inútilmente detrás de la espalda y sus tobillos atados, no puede pararse ni alcanzar el pomo de la puerta. Intenta desbloquear la puerta con su nariz, pero es inútil. Entonces Hunter regresa y la atrapa intentando escapar. La tira de pie y le ordena saltar de vuelta hacia el sofá. Constance se esfuerza por saltar sobre sus tacones de aguja firmemente atados y cae sobre el sofá agotada. Él le deja caer más cuerda y le dice que ahora tendrá que atarla mucho más fuerte. A Constance la atan brutalmente en hogtie en el suelo con sus muñecas conectadas a sus tobillos botados con cuerda. Su espalda está arqueada con la cuerda tensa como una cuerda de arco y queda luchando inútilmente, atada, tapada y en hogtie en el suelo.