Atrapada en el callejón: Briella Jaden luchando
La dejó colgando de los tobillos en el callejón. Briella Jaden forcejea entre las cuerdas. Sus muñecas están libres, pero sus codos están fuertemente unidos detrás de la espalda. Su minifalda vaquera diminuta se le sube por las caderas y lucha por bajársela para tapar el culo mientras grita pidiendo ayuda. El Cazador regresa al callejón para callarla: le mete una pelota de esponja enorme en la boca y la sella con cinta veterinaria alrededor de la cabeza. Trae más cuerda y le ata las muñecas finas con fuerza, luego le coloca una cuerda de entrepierna brutalmente ajustada entre las piernas y une sus muñecas a ella. La gira entre las cuerdas y la deja girando sin control, colgada de los tobillos, con la cabeza a unos centímetros del suelo. Briella apenas puede moverse con las muñecas sujetas al culo por la cuerda de entrepierna. Llora y grita mientras la sangre le sube a la cabeza, dándose cuenta de que no hay escape y que tendrá que quedarse colgando en la noche hasta que el Cazador decida bajarla.