Aventura Inesperada de Sahrye en el Sótano – Una Historia con Cuerdas
Sahrye Sahrye baja al sótano de su padrastro y encuentra un fajo de dinero, una máscara de esquí y otros objetos que la hacen creer que pudo haber hallado pruebas de un robo que escuchó en las noticias. De pronto, un hombre entra y ella piensa que es el ladrón. Sin embargo, Sahrye es muy ingenua y el hombre le explica que, al ver el cartel de *‘Se Vende’* frente a la casa, ha venido a comprarla y que el dinero es el pago inicial. Le dice que encontró los demás objetos y que iba a entregárselos a la policía. Sahrye lo cree y se emociona tanto que quiere correr a avisarle a su padrastro. Incluso le confiesa que está aliviada, porque si él fuera el verdadero ladrón, probablemente la habría amarrado en el sótano. Y añade que antes le gustaba jugar a que los chicos del barrio la ataran. *‘¡Tengo una idea genial!’*, le dice el hombre, y le pregunta si quiere jugar con él. Sahrye, entusiasmada, responde: *‘¡Sí! ¡Me encantan los juegos!’*. Él le propone hacer como si él fuera un ladrón de verdad y la atara igual que los chicos del barrio. Sahrye salta de emoción y grita: *‘¡Sííí!’*. Poco después, él la ata con cuerdas, pero Sahrye le dice que no lo está haciendo bien, porque aún podría gritar. El hombre le asegura que no se preocupe, porque va a taparle la boca. Sahrye abre bien la boca, y segundos después, tiene un tapón y está amordazada. Aunque las cuerdas están bien ajustadas, para ella es todo muy divertido mientras forcejea en la silla. Pero las cosas se ponen aún más interesantes cuando el hombre regresa. Tras abrirle el botón de la blusa, le añade más cuerdas y le ata las entrepiernas. Cuando el hombre le miente diciendo que va a fingir que se escapa, Sahrye vuelve a creerle. Más tarde, mientras forcejea en el suelo, se le ocurre una *‘idea genial’*: se arrastra hasta su celular y logra llamar a su padrastro. Al escuchar solo su contestador, intenta decirle, a través del tapón, que se apure en llegar porque tiene *‘una noticia increíble’* sobre ese hombre tan amable que quiere comprar la casa.