Belleza Atada: Tortura de Sujeción y Exposición Forzada
¡Pobre Smitten Sorellas! Atada y amordazada en la casa de un hombre extraño, no tiene idea de cómo llegó allí ni cómo escapará. Las cuerdas están tan apretadas y la mordaza gruesa la hace babear mientras forcejea para liberarse. Ahora es dolorosamente consciente del vestido que lleva. Cuando salió de casa aquel día, le parecía tan mono, pero ahora es demasiado consciente de cómo sus pechos amenazan con salirse y de cómo sus forcejeos hacen que el vestido se suba, mostrando su culazo, cubierto solo por un tanga ajustado. Su trasero ya mostraba los moretones de su trato brusco, y temía que solo fueran el calentamiento de lo que le esperaba esa noche. Pronto el hombre regresó, agarrándola con rudeza y clavándola al suelo. Tenía más cuerda cruel, y al apretarla alrededor de su cintura, se preguntó qué planeaba hacerle. Cuando su mano se deslizó entre sus piernas, gimió de desesperación, pero ese sonido se convirtió en un gritito de alarma cuando la apretó entre sus piernas, formando una cuerda en la entrepierna que se hundía dolorosamente en su coño. Ahora inmovilizada de pies y manos, luchaba como podía por liberarse, preguntándose cuándo se le saldrían las tetas del vestido, si el hombre miraría su culo, ahora completamente expuesto, y, peor aún, qué haría cuando regresara.