Cara Day atada: bondage irresistible con una petite
¡Primera vez atando a Cara Day! Esta petite es una delicia absoluta, así que ¿era de extrañar que estuviera deseando amarrarla? ¡Por suerte, ella sentía lo mismo! Me tomé mi tiempo para atar sus tobillos (y esos piececitos diminutos y deliciosos), sus piernas bien formadas y su pecho, y luego me senté a ver si podría escapar. ¡Ni por casualidad! Se retorcía y forcejeaba, probando sus ataduras sin avanzar ni un milímetro, así que solo quedaba una cosa por hacer: le coloqué una mordaza de bola grande, disfrutando del sonido «glurk» que hizo cuando la gruesa pelota de goma le tapó la boca. Luego la llevé al suelo, la até de manos y pies como un paquete y… ¡sorpresa! Iba a una comida y ella se quedaría exactamente donde estaba. La expresión de asombro en su rostro fue deliciosa, al igual que sus intentos desesperados al darse cuenta de que estaba completamente indefensa. ¡Que le sirva de lección: nunca dejes que alguien te ate a menos que conozcas su agenda social!