Cassandra Cain – Atada y amordazada en su propia cocina
Cassandra Cain – Un intruso entra en la casa de Cassandra mientras su marido no está. La arrastra hasta la cocina y comienza a atarla con cuerdas. Le advierte que se quede callada, pero ella no piensa cooperar y empieza a gritar pidiendo auxilio. Él la amordaza con un trapo entre los dientes y la deja en el suelo, atándola con una bola de cuerda bien ajustada. Cassandra apenas puede moverse ni hacer ruido suficiente para que alguien la escuche desde fuera. Antes de irse, la atan con una atadura de patas y le baja las medias, dejando sus grandes tetas a la vista.