Dacey atada y amordazada: lucha desesperada en el calabozo
Dacey, con solo su sujetador rojo y bragas, es empujada al calabozo. Sus brazos están cruzados sobre el pecho con las muñecas sujetas por esposas de acero. Las esposas tiran de sus manos bajo el brazo opuesto, y el otro extremo de cada una está bloqueado a un gancho de acero detrás de su espalda, dejándola inmovilizada como si llevara una camisa de fuerza. Una mordaza de anillo le obliga a mantener la boca abierta. Sus pies descalzos resbalan en el suelo mientras la empujan hacia el centro de la habitación. Una cadena pesada está enrollada alrededor de su tobillo izquierdo y cerrada con un candado, el otro extremo está atado a un aro en el suelo. Él le agita las llaves de las esposas y los candados frente a la cara. Dacey intenta desesperadamente alcanzarlas, pero con los brazos inmovilizados en acero, está indefensa. Él la tortura colocando las llaves en el suelo y la observa gatear, intentando llegar a ellas. Pero la cadena en su tobillo le impide acercarse lo suficiente. Sin embargo, no se rinde: el Cazador sigue burlándose de ella, colocando las llaves una y otra vez en el suelo y viéndola arrastrarse de rodillas y sobre su vientre. Finalmente, deja las llaves en el suelo y se va. Dacey llora y gime a través de su mordaza mientras sigue luchando desesperadamente por alcanzarlas.