Dahlia atada en medias: un sueño de sumisión
Dahlia Lark – Atada en la cama con medias
Dahlia es una de las mujeres más hermosas que conocemos, con un cuerpo para soñar. ¿Y qué mejor lugar para soñar que una gran cama? Está completamente desnuda, salvo por unas medias y, por supuesto, algunas cuerdas bien colocadas. Al principio, está en un estado de anticipación, con brazos y piernas abiertos de par en par, mientras una cuerda en el coño la frota justo donde más lo necesita. Espera algo de estimulación diferente, pero no tiene idea de lo que le espera.
Primero, le metí una gran bola en la boca y varias tiras de cinta adhesiva, sorprendándola cuando solo pudo emitir un agudo «glurk» al sentir la bola metida a la fuerza. Ahora comienza a forcejear en serio, intentando ignorar el calor creciente entre sus piernas por el constante roce de la cuerda. Pronto vuelvo, envolviéndole la cabeza con venda veterinaria hasta dejar solo sus bonitos ojos y su nariz al descubierto. ¡Le lanzo unas tijeras justamente fuera de su alcance y le digo que escape antes de que vuelva!
Estira y arquea los pies, extendiendo los dedos, pero las tijeras siguen inalcanzables. Luego llega el momento de un pequeño suplicio de cosquillas. Dahlia es extremadamente cosquillosa y, al danzar mis dedos por sus pies, grita y se ríe, retorciéndose en un intento inútil de detener la tortura. Como no logró escapar, le vendo los ojos, sumiéndola en una oscuridad silenciosa. Sin recompensa para ella, así que tendrá que pasar el resto de la noche fuertemente atada, amordazada y retorciéndose.