Dani Sorrento: Su Sorprendente Deseo de Atadura
Dani Sorrento huye de la ley y necesita dinero para salir de la ciudad. Su amiga Dani le debe plata, así que va a su casa. Ella le entrega el dinero, pero le advierte que la policía lo busca y que no puede arriesgarse a que la vean con él. Después de darle el dinero, Dani le entrega una cuerda: *«Tienes que atarme y hacer que parezca que me robaste»*. Mientras el hombre la ata, no puede evitar notar que ella se está excitando. Dani le confiesa que le encanta que la aten y que está muy caliente. Antes de gagearla, ella le pide que la folle atada antes de irse. Tras dejarla forcejear un rato, él cumple su deseo: la dobla sobre el sofá, le baja las bragas, le abre las piernas y la penetra por detrás. Cuando terminan, el hombre la ata de nuevo entre las piernas, la deja gagueada y con los pechos al descubierto, luchando mientras él se va.