Danni Lyons Atada por Placer
Danni Lyons siempre tuvo un morbo por su jefe. Pero para que él le prestara atención, tenía que portarse mal. Su jefe tenía un método muy peculiar para castigar a sus secretarias cuando llegaban tarde o cometían errores: las doblaba sobre su escritorio y les daba un buen cachetazo firme en el culo. Pero esta vez, en vez de eso, decide atarla con cuerdas muy ajustadas. Cuando Danni se queja de que las cuerdas le aprietan demasiado, él le mete un par de bragas en la boca y sella sus labios con cinta americana. La deja ahí, reflexionando sobre sus errores, mientras él sigue con su trabajo. Pero en vez de sufrir, Danni se excita mucho: se retuerce en el suelo, gimiendo de placer. Más tarde, cuando su jefe vuelve, ella lo desea aún más y trata de decírselo frotándose contra él mientras él la castiga a través de su corsé ajustado. Mientras se revuelve en el suelo, logra desabrocharse las ligas de sus medias para mostrarle sus bragas rojas. Finalmente, su jefe entiende el mensaje y la dobla sobre el sofá para darle lo que tanto anhela.