Darby O’Reily – Atada y Decidida
Darby O’Reily está sola en casa cuando escucha el timbre. Sin mirar quién es, abre la puerta y de repente un hombre irrumpe con fuerza, la agarra del cuello y la empuja contra la puerta. Cierra con llave y la dobla sobre la encimera, donde comienza a atarle las manos detrás de la espalda con cinta adhesiva. Luego la sienta bruscamente en el suelo y sigue inmovilizándola, cubriendo su torso con más cinta. Al darse cuenta de que hace demasiado ruido, le mete un tapabocas en la boca y lo sella con cinta para ahogar sus gritos. Darby gime a través del tapabocas mientras el hombre le ata las piernas, impidiéndole moverlas. Lleva una falda muy corta, y al forcejear, esta se sube, dejando al descubierto que no lleva bragas bajo sus medias de red. Cuando queda sola, Darby se retuerce en el suelo hasta ponerse de rodillas y arrastrarse hacia la puerta. Pero justo cuando intenta abrirla, el hombre regresa. La arrastra lejos de la entrada, le rasga la blusa y le baja el sostén. Luego la tira boca abajo en el suelo y le ata los pies juntos con cinta, dejándola completamente a su merced. No hay escapatoria: solo queda esperar horas hasta que su marido llegue y la encuentre así, indefensa y humillada.