De Lencería a Cuero: Transformación de Calisa
El nuevo equipaje de Calisa
Calisa me había prometido ir de acampar conmigo, así que imagínate mi sorpresa al llegar a casa después de una larga semana de trabajo, listo para llevármela a las montañas, ¡y encontrarla vestida solo con su lencería y botas de cuero! Claro que el espectáculo era delicioso, y no me importó retrasar el viaje un momento para disfrutar de sus encantos. Pero luego me anunció que NO iba a ir de acampar ese fin de semana ¡ni ningún otro! No me hizo ninguna gracia, sobre todo porque había comprado un saco de dormir nuevo solo para ella. ¡No tenía sentido desperdiciarlo!
Antes de que se diera cuenta, la pobre estaba completamente sellada en un pequeño y ajustado saco de descanso de cuero, cerrado con cremallera y atado con fuerza en su apretado capullo. Su boca estaba rellena y silenciada con un grueso bozal de panel, y su cabeza metida en una ceñida capucha de cuero, con los cordones apretados brutalmente. ¡Se retorcía como una anguila, gruñendo enfadada y haciendo «mmmppphhhhh» con la boca llena! Puede moverse como un pez todo lo que quiera, pero va de acampar, y cuando vuelva a casa, la doblaré y la guardaré bajo llave en el maletero hasta nuestras próximas vacaciones.