Del placer al dolor: el reto de Claire con una cuerda de coño ajustadísima
Claire Irons – Del Placer al Dolor
A veces basta una sola cuerda bien colocada para convertir el placer en agonía, y Claire lo descubrió hoy por las malas. es una auténtica *rope bunny* y le encanta sentirse atada, relajada y cómoda. Mientras la van inmovilizando poco a poco con un *lotus tie*, sus brazos atados a la espalda en un *box tie*, no para de sonreír y reír. Pero cuando le colocan una cuerda en el coño, tan ajustada que duele, y conectada a cada cuerda de su cuerpo, la sonrisa se borra y empiezan los gemidos y quejidos. Incapaz de estirar las piernas o sentarse recta sin aumentar la presión sobre la cuerda que le sierra el coño, gruñe contra su mordaza mientras la obligan a moverse por la cama buscando las tijeras que la liberen. ¡Claro que, cuando las tijeras están enterradas bajo las almohadas y mantas donde está sentada, la búsqueda se vuelve frustrante de más de una manera!