El Arte de la Dominación: Bailey se Rinde
Bailey Paige – Bad Vibrations
Bailey quedó atrapada en una posición extremadamente vulnerable. Desnuda, solo con sus bragas, sus muñecas habían sido atadas a las esquinas opuestas de la cama y sus piernas separadas hasta pensar que se partiría en dos antes de que también las inmovilizaran. Ahora, indefensa y desesperada por escapar, tiraba de sus ataduras con todas sus fuerzas, intentando no dejar que su mente divagara hacia lo que su captor haría al regresar. Su imaginación se calmó cuando él entró en la habitación, sosteniendo una pelota esponjosa en su mano. Le abrió la boca a la fuerza, le metió la pelota dentro y comenzó a envolverle el rostro una y otra vez con una venda médica negra, ignorando sus suplicas ahogadas por clemencia y deleitándose al ver cómo el volumen de sus protestas disminuía con cada nueva capa. Ahora, incapaz de pedir ayuda, Bailey solo podía mirar y temblar de miedo mientras el hombre tomaba unas tijeras médicas afiladas, atrapando sus pezones entre las hojas. Rogando por no ser cortada, observó con terror cómo las tijeras descendían lentamente por su cuerpo antes de destrozar sus bragas y quitárselas. Ahora completamente expuesta, indefensa e incapaz de defenderse, no tenía forma de evitar que le introdujera un potente vibrador entre las piernas. Hizo todo lo posible, pero su cuerpo la traicionó una y otra vez con una serie de orgasmos intensos, aún más poderosos cuando él le tapó la nariz. Agotada, no opuso resistencia mientras él la miraba con lujuria, atada y desnuda. Cuando se cansó del juego y la dejó sola, suspiró aliviada, pero sabía que pronto regresaría. ¿Qué más le tendría preparado entonces?