El Arte de la Dominación – La Historia de Viorica
Viorica vs. La Cama Crujiente
Decir que Viorica está atrapada es quedarse corto. Con su tendencia a intentar escapar, sabía que no podía dejar nada al azar. Mientras ella piensa que solo quiero asegurarla, tengo un plan en mente. Comienzo atando sus muñecas y brazos a la cabecera con más correas en sus piernas, separándolas bien. Luego, un bozal y un collar de postura con una correa para asegurarme de que no pueda moverse. Termino sus dedos con un par de esposas para los pulgares y la dejo retorcerse un poco. Cuando no creía que se retorcía lo suficiente, hay una manera de arreglar eso. Un vibrador metido en la parte delantera de sus pantalones de yoga. ¡Una cosa es segura, Viorica hace crujir la cabecera ahora!