El Arte de la Dominación: Nyxon y las Correas de Cuero
Nyxon, una morena de grandes pechos, está atada con gruesas correas de cuero en una postura de oración inversa. Sus brazos están cruelmente doblados detrás de la espalda y sujetos a un poste de acero. Sentada en el suelo, sus largas y curvilíneas piernas están unidas con más correas ajustadas alrededor de sus tobillos y rodillas. Nyxon grita pidiendo ayuda, pero con la mordaza de cuero introducida profundamente entre sus labios, sus quejidos desesperados no se escuchan fuera de la habitación. Se retuerce, gira y patea, intentando liberarse en vano de las correas ajustadas. Sus esfuerzos son inútiles, ya que las correas la mantienen firmemente sujeta. El Cazador regresa y, tras ver sus intentos fallidos, revisa y aprieta las correas, luego toma otra más. Pasa la nueva correa desde sus rodillas atadas hasta las que cruzan su pecho, levantando sus rodillas hacia el pecho al tensarla. Después, envuelve otra correa alrededor de su garganta y ata su cabeza hacia atrás al poste. Deja a Nyxon sola en la habitación, indefensa y casi inmóvil.