El deseo inesperado de Dolce Vandela – Encuentro de bondage
Dolce Vandela Un hombre irrumpe en la oficina para robar. Sabe que Dolce está sola y lleva una cuerda para atarla. Mientras lucha atada, se excita enormemente. Resulta que le encanta el bondage y le vale lo que el ladrón le robe a su jefe, siempre que la follen antes de irse. El hombre vuelve y le inserta una mordaza. Dolce lo detiene para decirle exactamente lo que siente. Él accede y pronto la tiene de rodillas chupándolo. Cuando termina, la amordaça y la deja atada sólo con su sostén y corsé. Pero Dolce quiere más, desea ser follada fuerte. El ladrón regresa, le saca los pechos del sostén y los acaricia. Luego quita el corsé, la dobla, aparta la tanga y le da lo que ella pide.