El Encuentro Sorpresivo de Rachel – Una Historia de Dominación
Rachel ha llegado a casa por trabajo y está buscando algo para comer en su despensa. De repente, un hombre la agarra por detrás sin que ella se dé cuenta. Lo siguiente que sabe Rachel es que la han atado muy fuerte con bridas de plástico. El hombre le mete un trozo de tela en la boca y la pega con cinta adhesiva para ahogar sus gritos. La dejan luchando atada y amordazada, con las bridas tan ajustadas que le cortan la piel, haciendo que cada movimiento le duela. Apenas se da cuenta de que su falda se ha subido por encima de la cintura, dejando al intruso una vista clara de sus bonitas bragas blancas. Él regresa hacia ella y le cubre la cabeza y el rostro con un par de bragas negras. Ya que está encima de Rachel, aprovecha su estado de indefensión. Cuando aparta sus tangas y escucha el sonido del cinturón desabrochándose, Rachel sabe exactamente lo que viene después.