El intruso domina a Bella: su primera experiencia con una cuerda en el coño
Bella desnudada por un ladrón
Bella acababa de llegar a casa tras un día agotador y solo quería descansar. Pero al entrar, se encontró con una desagradable sorpresa: un hombre extraño había entrado en su casa y no solo planeaba robarla, sino también humillarla. Para empezar, le ordenó que se desnudara. Temerosa de las consecuencias si se negaba, se fue quitando lentamente la falda, la blusa y su sexy ropa interior, gimoteando y lloriqueando mientras lo hacía. Sus ojos se abrieron de horror cuando el hombre le ordenó que se atara una cuerda MUY ajustada en el coño. Nunca había sentido nada igual y odiaba cómo la cuerda se hundía en su interior. Después, el hombre le ordenó que se sentara en el sofá y se atara las piernas y los pies con fuerza. Con el miedo creciendo, obedeció, retorciéndose de dolor al apretar las cuerdas según sus deseos. Esperaba que el hombre estuviera satisfecho, pero su corazón se hundió cuando este tiró un par de esposas, una mordaza de bola y un antifaz de cuero a su lado. Se puso la mordaza, se colocó el antifaz y se esposó las manos a la espalda, pasándolas por la cuerda del coño. Satisfecho de que no podía causar más problemas, el hombre la dejó sola para intentar escapar. Pero Bella lo sabía: las cosas NUNCA terminaban tan fácilmente, y mientras se retorcía, baboseaba y forcejeaba, de alguna manera entendió: ¡él regresaría!