El Juego Sensual: El Atrevido Robo del Control Remoto de Destiny
Destiny creyendo que va a ver una película aburrida un domingo de fútbol, intenta robarme el mando. ¡Su primer error! La derribo en el sofá, le atamos manos, codos, pecho y piernas, dejándola completamente indefensa. A pesar de todo, sigue hablando, así que le quito un calcetín y se lo meto en la boca, asegurándolo con cinta adhesiva para que no hable. Ahora, en paz, disfruto el partido mientras Destiny se retuerce de excitación. ¡Y lo mejor es que se quita los jeans sola! La llevo al dormitorio, aún atada y con el calcetín en la boca, para un rato de diversión bien atada. ¡Todo atado en pantalla!