El Reto de las Criadas: Ataduras y Microespuma
Willow vs. La Oferta de Trabajo
Con la posibilidad de ganar cuatro veces su salario actual, Willow no tuvo más remedio que echarle un vistazo. Al enterarse de que el trabajo implicaba ser atada, se mostró escéptica, pero también emocionada. Habiendo disfrutado de experiencias pasadas, aceptó una prueba. Una vez vestida con su uniforme de criada, Willow fue puesta a trabajar de inmediato con los brazos inmovilizados. Con dificultad, logró limpiar el caballo acolchado. Antes de que pudiera recuperar el aliento, le colocaron una mordaza y le añadirion más ataduras, ordenándole que dobla la ropa. Solo llevaba una hora y ya estaba adolorida, pero eso no importaba. Había hecho un trabajo tan bueno que la contrataron, y no sería gratis durante al menos otras ocho horas.