En las Manos de un Sanador Perverso: Jeanette Inmovilizada
El Calvario de Jeanette: Inmovilizada, Vendada y Furiosa
Jeanette se lastimó la pierna y el dolor es insoportable. Pero al ser una joven millennial sin seguro médico, debe recurrir a un doctor poco convencional con métodos más que cuestionables. Al principio, todo parece normal mientras examina su lesión. Quizás pasa un poco demasiado tiempo acariciando su pierna, pero Jeanette no puede permitirse protestar y deja pasar la humillación. Su mente se aclara cuando el médico explica cómo inmovilizará su pierna, envolviéndola con una venda blanca y ajustada. Jeanette tiene que admitir que ya se siente mejor, y el analgésico que le dio el doctor la ha dejado extremadamente relajada. Tan relajada, en realidad, que antes de que se dé cuenta, ¡ha sido envuelta desde los hombros hasta los pies de su joven y esbelto cuerpo!
Cuando recupera la conciencia, al principio se confunde al notar cómo sus brazos están apretados contra su pecho, sus extremidades fusionadas, ¡incluso sus pies apretados de tal manera que solo puede mover los dedos bajo las vendas! Cuando intenta protestar, el médico exige silencio para su tratamiento y, de inmediato, le mete una gran bola de esponja en la boca, sellándola con cinta adhesiva. Primero, pasan vueltas y vueltas de cinta entre sus dientes, luego la envuelven una y otra vez hasta que su boca y la parte inferior de su rostro desaparecen bajo la negra banda silenciosa.
Ahora verdaderamente furiosa, se retuerce y forcejea, pero las vendas forman un capullo efectivo e inescapable. El doctor pronto regresa, descontento con el movimiento que aún tienen sus pies envueltos. Con unas tijeras médicas, corta la venda para revelar sus calcetines, luego los corta también, dejando al descubierto sus dedos de los pies retorciéndose y agarrando. Usando un trozo de cuerda, le ata los dedos y la deja ‘recuperarse’. La única pregunta: ¿cuánto tiempo exigirá el doctor supervisar su tratamiento?