Encantadora Sahrye – La jefa en bondage
Encantadora Sahrye Todos se sobresaltan cuando la jefa Sahrye aparece gritando. Obliga a todos a marcharse salvo al supervisor del equipo, quien parece estar en un gran aprieto. En cuanto quedan solos, la actitud de Sahrye se vuelve instantáneamente lujuriosa y apasionada con el hombre. “¡Apúrate, trae la cuerda y átame!” le ordena. En poco tiempo él la tiene completamente atada y Sahrye está extremadamente excitada. Después de acariciarla y doblarla para poder darle nalgadas, los gemidos de Sahrye se vuelven muy fuertes. “¡Creo que será mejor que me amordaces antes de que nos escuchen!” dice. Entonces él inserta y ata un par de bragas en su boca para silenciarla. Al retomar las nalgadas, los gemidos de Sahrye se hacen ensordecedores y ambos disfrutan de lo bien que está amordazada. Pero ahora Sahrye está muy excitada y quiere más atención íntima. El hombre le quita la ropa hasta dejarla solo con el sostén y la faja y empieza a acariciarla. Luego ata una cuerda entre sus piernas y la deja retorcerse en el suelo mientras él observa cómo la jefa se retuerce con la cuerda, sus gemidos se vuelven cada vez más intensos. En un momento Sahrye casi se ahoga con la mordaza mientras se lleva al clímax. “¡Rápido! ¡Rápido!” suplica entre la mordaza, pidiendo que le baje la faja y la incline sobre la silla. Cuando lo hace, sus gemidos se convierten en gritos mientras pierde el control. Ambos están contentos de estar tan bien amordazados, aunque todavía no saben si alguien los escuchó.