Engaño Rubio: El Giro Sorpresivo en la Investigación de Izzie
La detective Izzie llega con un dibujo de una mujer que secuestraba chicas. Llama a la puerta de la sospechosa, quien ha cambiado su identidad con el pelo rubio y gafas. La mujer insiste en que no es ella, pero Izzie no se lo cree. La esposan y se va a avisar, pero JJ saca una llave de sus shorts de motera, finge estar esposada y logra escapar. Antes de que te des cuenta, Izzie termina esposada como una cerda en el suelo. Tras un rato, la sueltan lo suficiente para llevarla al sótano, donde la atan a una silla. Le ponen un arnés mordaza, luego una mordaza de bragas que le dificulta respirar, y finalmente una mordaza de cenicero. JJ enciende un cigarro y disfruta de su humo antes de dejar a Izzie abajo, preguntándose qué le deparará el futuro.