Gigi Lyn: Encuentro Sorpresivo – Un Cuento de Atadura
Gigi Lyn y Sahrye Gigi lo habían cagado bien gordo, y hoy ese tipo no piensa perdonarlas. Llega a su casa y las agarra a ambas: a Gigi la sujeta y obliga a Sahrye a ayudarlo a atarla con cuerdas. Después, le ordena que le traiga un par de sus bragas y, sin piedad, se las mete en la boca mientras la graba. *’¡Bájate las bragas!’* le exige al ver a Sahrye, avergonzada pero cada vez más caliente. Al principio resiste, pero el morbo la domina y termina haciendo exactamente lo que el tipo quiere. Con su madrastra mirándola, Sahrye empieza a gemir de placer mientras se corre frente a ella. Cuando terminan, suplica que la aten igual de fuerte, justo al lado de su madre. Gigi no puede creer lo excitada que está su hija y lo fácil que se dejó dominar. Poco después, Sahrye termina atada, amordazada y al lado de su madre, quien le suplica que la ayude a liberarse. Pero ella ni piensa en escapar: solo quiere más. Espera con ansias que, antes de irse, ese tipo la use una vez más.