Hannah Perez – Un Fin de Semana de Deseo Atado
Hannah Perez tiene que pasar el fin de semana con su jefe trabajando en un proyecto clave. Él le advierte que saldrá un rato y, mientras tanto, debe *reflexionar bien* sobre el tema. Nada más irse, Hannah susurra para sí misma: *’¡Yo sé exactamente cómo quiero pasar este fin de semana a solas con mi jefe!’* mientras cierra los ojos y sonríe con una sonrisa lasciva. La escena cambia: Hannah está doblada sobre el sofá, con su jefe detrás de ella, atándole las manos a la espalda con cuerda. Ella gime de placer y le confiesa lo *caliente* que la pone estar atada. Poco a poco, él va enrollando más y más cuerda alrededor de su cuerpo hasta dejarla completamente inmovilizada. Para acallar sus gemidos, le mete en la boca un sostén que robó de otra secretaria. Tras colocarle una mordaza de tela entre los dientes, la deja retorcerse en el suelo, atada y amordazada. Con el tiempo, Hannah nota que su falda se ha subido, mostrando sus bragas de encaje blanco. Espera que eso lo *provque* a llevar el juego a otro nivel *más sucio*… ¡y funciona! Él la obliga a arrodillarse y le abre la blusa con fuerza. Un rato después, Hannah vuelve al sofá, cada vez más excitada. A través de la mordaza, suplica que la ate más fuerte y que la *trate como se merece*. De repente, escucha su nombre llamándola. Varias veces. Al abrir los ojos, ve a su jefe mirándola con cara de pocos amigos. Hannah se da cuenta de que no está atada: tiene la mano metida bajo su falda y dentro de la blusa, masturbándose. Se percata de que su fantasía se le fue de las manos y que su jefe la pilló en un momento *muy incómodo y vergonzoso*.