Huida Audaz de Chrissy Tillys – Parte Dos
Con Chrissy Marie & Tilly McReese. La secuela de *Una Detective Valiente* HD WMV. La escena comienza con nuestra detective Chrissy aún atada a la silla donde la dejaron al final de la primera parte. Con la cabeza baja y derrotada, se siente atrapada sin poder escapar. De pronto, su compañera entra en la habitación y Chrissy mueve la cabeza y murmura con furia contra el corsé y la mordaza que le cubren la boca, intentando advertirle del peligro que está a punto de pisar. Tilly se acerca y dice: *«Recibí tu mensaje, vine lo más rápido que pude, te sacaré de aquí en un segundo»*, ignorando los intentos de Chrissy por detenerla. Se coloca detrás de la silla y desata la banda que le cubre la boca, tirándola a un lado para descubrir que debajo tiene una mordaza de corsé blanca ajustada. *«¿Dos mordazas? El tipo quería que te quedaras callada»*, dice mientras juega con el nudo de la gruesa tela blanca. En ese momento, el hombre encapuchado se acerca sigilosamente por detrás, tapa su boca con la mano y dice: *«Qué amable de tu parte unirte a nosotras»*. Los ojos de Tilly se abren desmesuradamente y ambas forcejean violentamente. *«Vamos, siéntense aquí»*, ordena él mientras arrastra a Tilly lejos de su compañera, que sigue atada y con la mordaza. Ahora, las dos detectives están atadas con cuerda y con mordazas de corsé, retorciéndose en sus sillas. El encapuchado entra con dos gruesas tiras de cuero negro brillante y les coloca una sobre la boca a cada una, atándoselas *over-the-mouth* mientras gruñen y murmuran. *«Quédense quietas un rato y vuelvo más tarde»*, dice antes de salir. Las chicas forcejean y hablan con las mordazas, intentando ayudarse a escapar. Tras unos minutos, Tilly logra soltarse de la silla, aunque sus piernas siguen atadas. Chrissy está desesperada por liberarse, pero Tilly levanta el dedo índice frente a sus labios y le hace señas de silencio. Luego, señalando la puerta, simula correr con los dedos. Chrissy asiente, entendiendo el plan. Tilly se acerca sigilosamente a la puerta, la abre un poco y asoma la cabeza para asegurarse de que el captor se haya ido. Satisfecha, regresa junto a Chrissy, la libera de la silla y ambas se sientan en el suelo para quitarse las mordazas *OTM* brillantes y luego las de corsé, tirándolas al piso con alivio. *«Gracias por venir tan rápido»*, dice Chrissy, *«¡Tenemos que salir de aquí antes de que vuelva! Pero primero, necesitamos encontrar mi teléfono, ahí está toda la evidencia para atrapar a ese degenerado»*. Se levantan, libres por completo, y salen de la habitación para registrar el lugar en busca del celular de la detective. Mientras Chrissy revisa cajones, Tilly está detrás de ella sin darse cuenta de que el encapuchado ha regresado y se acerca sigilosamente con una banda. La coloca sobre su cabeza y la mordaza, arrastrándola fuera de cámara mientras Chrissy sigue ocupada buscando el teléfono. Un minuto después, Chrissy lo saca triunfante: *«¡Lo encontré!»*. Sonríe, pero al instante es mordazada por detrás con una banda y arrastrada fuera de cámara para reunirse con su compañera. Ahora las ven atadas espalda con espalda con mucha cuerda, sus bandas bien ajustadas sobre la boca para ahogar sus gritos mientras forcejean. El encapuchado ríe a carcajadas: *«Eso las mantendrá quietas, problemáticas»*, y se va. ¡Ellas tendrán una larga noche por delante! *(Este clip es un VIDEO COMISIONADO – DURACIÓN: 14 minutos y 50 segundos)