Intrusión Inesperada – La Aventura Atada de Chrissy Marie
Él estaba echando una siesta cuando de repente su vecina Chrissy Marie entró por la puerta del patio. Al despertarlo, vio sus manos y codos atados detrás de la espalda, con la boca tapada y parecía estar excitada. Agarró su teléfono para marcar el 911, pero Chrissy lo detuvo. Quitó el mordazo y ella explicó que los chicos a los que cuidaba la habían atado. El hombre quiso llamar a su madrastra para denunciar, pero Chrissy lo volvió a detener. Entonces contó que aceptó jugar a un juego que requería estar atada y amordazada. “¿Por qué harías algo así?”, preguntó él mientras empezaba a desatarla. Chrissy le pidió que no la desatara, confesó que le gusta estar atada y tiene una fantasía de que un hombre como él la domine y la use. ¿Qué hombre se lo perdería? Pronto la ató en hogtie, le puso una cuerda en la entrepierna y la amordazó en el suelo, le quitó la falda y dejó al descubierto sus pechos. Después de envolverla un poco más con venda veterinaria, se subió encima, le agarró la garganta. Chrissy, completamente indefensa, sabía que era el momento de ser aprovechada.