Jayda y su Ruina Financiera: Deuda y Tentación
Jayda ha estado gastando su dinero sin control y ahora está al día de sus facturas. Para salir del apuro, recurre a un prestamista de alto riesgo, pero como siempre, no pudo resistirse a malgastar ese dinero también. Sabe que el día de la cobranza está cerca, pero no se preocupa demasiado: está segura de que puede usar su seducción para ganar tiempo. Lo que no calculó es que el prestamista no vendría personalmente a cobrar, sino que enviaría a su matón, Nyxon, para hacer el trabajo sucio. Para Jayda, sus artimañas femeninas no tienen efecto alguno sobre él y termina en una situación complicada, sin escapatoria.