Kendra James – El Problema de las Medias de Nylon
Kendra James entra a su lavandería a buscar unas medias de nylon de la secadora. Mientras está por salir, un hombre con capucha aparece por la puerta trasera y la agarra sin aviso. La dobla sobre la lavadora y, sin piedad, comienza a atarla con las mismas medias que ella iba a ponerse. Pero Kendra no se deja someter sin luchar: patalea, grita y se resiste con todas sus fuerzas. Él la lanza al suelo y, para callarla, toma un trapo de la secadora y se lo mete bruscamente en la boca. Luego, le ata otro trapo con fuerza sobre los labios, asegurándose de que no pueda hacer ruido. Mientras él sigue sacando más medias para amarrarla bien, Kendra sigue luchando, arañando y pateando desesperadamente. Logra aflojar el trapo un segundo, casi escupiéndolo, pero él lo ajusta con más fuerza, esta vez entre sus dientes. Con cada nueva media que usa, ella intenta morderlo, pero él la domina poco a poco. Tras una pelea feroz, logra dejarla atada como un cerdo en el suelo de la lavandería. Él se va a robar su casa, dejando a Kendra forcejeando sin poder moverse. Ella no se rinde: a través del trapo, emite sonidos ahogados, esperando que alguien la escuche. Intenta levantarse, pero atada de pies y manos, no hay manera de que se ponga de pie. Con todo su movimiento, su falda corta se sube, dejando al descubierto sus bragas ajustadas. Su blusa y su sujetador se bajan, exponiendo sus pechos sin contención. Kendra pasará todo el día así, atada y humillada, hasta que su marido llegue y la encuentre en ese estado.