Kitty Kilmore: Atada, expuesta y desesperada por escapar
¡Kitty está preparada para otra noche brutal! Atada en posición de rana que la deja expuesta y vulnerable a los caprichos de su capataz, se retuerce y lucha en el suelo, con sus gritos y gemidos ahogados por el extraño bozal atado en su boca. Cuando él regresa, le corta las bragas y le muestra la función especial del bozal: una vejiga inflable que se puede hinchar hasta que no solo no podrá hacer ruido, sino que dejará luchando por cada jadeo de aire preciado. Le añade una cuerda apretada en la entrepierna y ata su cabeza hacia atrás hasta sus pies atados antes de inflar el bozal y dejarla sufrir. Su única esperanza: las tijeras dejadas descuidadamente, tan cerca y tan tentadoramente fuera de su alcance. ¿Podrá cortarse libre?