La Atadura de Blair: Una Historia de Ataduras Tentadoras
Blair me volvió a invitar para atarla otra vez. Esta vez se puso un corsé verde de satén tan ajustado que parecía que iba a reventar, una minifalda corta que dejaba poco a la imaginación y medias de red negras brillantes que invitaban a tocar. La até bien fuerte y le encantó, además de disfrutar mucho mientras la tocaba y manoseaba. Después, le até los pies a la cama y la vi retorcerse de excitación mientras la miraba.