La Cueva de Araneae: Una Historia de Atadura con Cuerda
Araneae está en su cueva de dominación, lista para recibir a su próximo cliente, cuando él le confiesa que ha estado practicando sus técnicas de atadura y quiere impresionarla un poco. Ella le advierte que no es ese tipo de sesión y lo obliga a arrodillarse. Él suplica por atarla un rato y hasta trae su propia cuerda. Semiimpresionada, Araneae acepta dejarlo practicar, pero luego pasan a la sesión real. La cámara coloca cuerdas en su cuerpo y ella queda fascinada por su habilidad. Le pide que la suelte, pero él insiste en más ataduras. Ahora el torso de Araneae está bien ajustado y está un poco alterada. El cliente saca un *ballgag* y ella le advierte que ya es hora de empezar la sesión. La escena final muestra a Araneae con el *ballgag* puesto y en un *hogtie* ajustado.