La excitante vuelta de Miss Marie al café – Una historia de atadura
Miss Marie estaba emocionada de volver al café. ¿Y por qué no? Se pondría un atuendo ultra sexy y luego sería atada para que no pudiera escapar. Algo que, obviamente, a Chrissy le encanta. En esta ocasión, saqué un clásico de mi colección: el famoso disfraz de *chica del saloon* que hice hace más de quince años. Siempre me ha sorprendido lo bien que le queda a casi cualquiera, y con Chrissy no fue la excepción. No estoy seguro de por qué ese traje en particular es uno de mis favoritos, pero quizá se debe a que me recuerda a esas *showgirls* de las películas del Oeste de antaño. ¡Y vaya si las hubo! Los ejecutivos de Hollywood no eran tontos: en una época en que las mujeres apenas mostraban piel, ¿qué mejor manera de exhibirla que haciendo de la protagonista una *showgirl*? Así podían diseñarle un vestido ridículamente ajustado… ¡y ahí está el traje de saloon! Claro, no solo a los hombres les gusta: básicamente cada chica a la que se lo he puesto me mira con esa misma cara de *‘¡Dios mío!’*… Chrissy no fue la excepción. Y, por supuesto, la até —con un vibrador *potentísimo* colocado entre sus piernas con una habilidad que la dejó sorprendida. No solo lo ajusté perfectamente para que quedara bien incrustado, sino que, sin importar cuánto se retorciera, no se movía ni un milímetro. ¿El resultado? Una atadura que la llevó al límite, luchando y gimiendo hasta el orgasmo. ¿Mejor para una chica atada? ¡Imposible! Disfrútalo. Foto Set: wmbc20180706