La Gran Discusión del Calor: Venganza Envolvente y Piedad Final
Claire Irons Banket Bound
Claire y yo llevamos mucho tiempo siendo compañeras de piso, pero la relación se ha vuelto tensa. Una de sus cosas que más me molestan es su obsesión por mantener la calefacción a temperaturas insoportables, y como ella paga la factura, no le importa cuánto calor pase yo. Cuando le digo que puedo asegurarme de que se mantenga calentita mientras ahorramos en la factura, acepta entusiasmada que le demuestre cómo. De repente, se encuentra firmemente envuelta en dos mantas pesadas, atrapada en un capullo de cinta adhesiva dolorosamente ajustado, con la boca rellena de una pelota gigante y el rostro envuelto ¡no una, ni dos, sino SEIS veces! El gigantesco bozal multicapa la mantiene calladísima, aunque sigue gruñendo y quejándose cuando la dejo en el suelo para que forcejee en vano. ¡No hay manera en el INFIERNO de que escape de esto sin mi ayuda, y no pienso dárselo! De hecho, me divierto demasiado viéndola retorcerse, moverse y gruñir mientras intenta escapar con todas sus fuerzas. Sin embargo, al final, me compadezco de ella y, para compensarle, le ofrezco llevarla de acampada por una larga temporada. No necesitará una bolsa de dormir, ¡porque viajará EXACTAMENTE como está! Bueno, no exactamente: decido añadir otra capa sobre su bozal ya asfixiante mientras le explico cuánta diversión con la dominación voy a tener con su cuerpo completamente inmovilizado. Gimiendo y tratando desesperadamente de suplicarme, sabe por la mirada en mis ojos que no la voy a disuadir de este plan, así que más le vale ahorrar energía para una semana larga de forcejeos frenéticos.