La inesperada transformación de Kimberly – Un relato de bondage
Kimberly Sinical trabajaba para un poderoso capo y esa noche le tocó vigilar a la esposa del jefe, Kimberly. La llevó a su apartamento y la dejó sola un minuto. Al regresar, Kimberly había cambiado por completo; empezó a atacar al hombre mientras se desnudaba, exigiendo que la follaran al instante. El hombre, sin saber cómo detenerla, sabía que no podía follar a la esposa del capo. De pronto ideó un plan: le dijo que le daría lo que quería, pero necesitaba conseguir algo primero. Confiada, ella lo dejó ir. Regresó con un montón de cuerdas y la ató. Aunque ella podría haber resistido, a Kimberly no le importaba lo que él hiciera mientras recibía lo que deseaba. Atada, solo podía tocarse y usar su boca, pero él la amordazó y la dejó en una rígida postura de hogtie, incluso le ajustó una cuerda entre las piernas que le encantó. Pronto eyaculó dentro de sus panties y el ciclo se repitió una y otra vez, con la esperanza de que se cansara y dejara de suplicarle a través del mordaza que la follara.