La Niñera y Johnny: Olivia Atrapada en el Juego
Olivia, una rubia preciosa y coed zorra, es chantajeada por su primo consentido Johnny. Recién llegada de la universidad para las vacaciones de primavera, la joven charla con su novio por teléfono, extrañándolo mucho. Mientras habla, se excita tanto que se toca el coño mojado, gemiendo y hablando sucio. Pero no se da cuenta de que su primo Johnny la está grabando con su teléfono. Olivia, desesperada, intenta sobornarlo para que borre el video, pero Johnny se niega y amenaza con contárselo a su madre, la tía Gigi, a quien Olivia odia por siempre hacerla sentir estúpida e insegura. Para evitar que Gigi vea el video, Olivia acepta ayudarlo con su insignia de explorador: hacer nudos. Sin darse cuenta, termina atada con cuerdas en el sofá, con las muñecas amarradas a la espalda, el torso inmovilizado y las piernas dobladas y atadas en una posición de rana apretada. Olivia, furiosa, le grita a Johnny que la suelte, pero él desaparece. Intenta zafarse, pero las cuerdas son demasiado resistentes. Johnny regresa, pero en lugar de liberarla, saca un vibrador en forma de varita y lo presiona contra su coño. Olivia, aunque al principio disfruta la sensación, se da cuenta de que es su primo y le ordena que pare. Johnny, sin embargo, no la suelta. En su lugar, le mete una mordaza de bola en la boca y ata el vibrador contra su coño con otra cuerda alrededor de su cintura, de modo que cada vez que se mueve, el vibrador se presiona más contra su coño. Olivia lucha contra el placer, pero no puede evitar excitarse. De repente, la puerta se abre y aparece su tía Gigi, con una mirada de desaprobación. Gigi, en lugar de ayudarla, la acusa de corromper a su hijo inocente. Olivia, desesperada, intenta explicarle que Johnny no es tan inocente, pero Gigi no quiere escuchar. Al ver el vibrador atado a su coño, se enfurece aún más, la acusa de ser una putita y le dice que le va a contar todo a su madre para que la envíen a un internado o a un convento. Gigi le quita la mordaza, pero solo para humillarla. Olivia suplica, pero Gigi le vuelve a poner la mordaza y comienza a vibrarle el coño hasta que Olivia tiene un orgasmo. Gigi la deja atada, con la mordaza y el vibrador aún en su lugar, diciendo que va a buscar una cámara para grabar qué clase de zorra es. Olivia llora, sintiendo que otro orgasmo se acerca, sin poder creerse lo loca que está su familia.